En esta ocasión presentamos a un cuentista y docente de alma que ha sabido volcar en letras, el espacio que habita y lo rodea.

Rogelio Aguilera nació en Junín, Mendoza y actualmente vive en el departamento de San Martín, donde además se desempeña como maestro rural. Ha tenido importantes aportes en el trabajo de producción literaria en la Dirección General de Escuelas, declarándose sus libros de “Interés educativo” para la provincia. Ha realizado aportes audiovisuales en documentales relacionados con la vida en el secano mendocino, y películas situadas en ese contexto con actores nacionales y colaborado con especial énfasis con la escritora Liliana Bodoc. En 2018 participó de vendimias distritales, lo que le abrió las puertas para escribir el guion de la fiesta departamental “Vendimia de la memoria y el fuego”. Actualmente se desempeña como docente rural en San Martín y Lavalle y es Secretario de Prensa del Atlético Club San Martín (otra de sus pasiones).

¿Cómo te iniciaste en la escritura?

Mi vida literaria ha estado ligada a la ruralidad, con especial énfasis en lo que se conoce como el desierto de Lavalle. Allí comencé a trabajar en mis primeros textos participando de certámenes literarios y talleres de escritura. En el año 2009, por intermedio del Fondo Provincial de la Cultura, concreté mi primera obra “Poemas de Arena”, plasmando en cada capítulo “las vivencias de los maestros de escuelas albergues”. Si bien empecé escribiendo poesía gauchesca, inmediatamente me volqué hacia la narrativa y especialmente hacia el cuento. Creo que es algo más dinámico e inmediato.

En 2013 publiqué “Penales en la Siesta y otros cuentos”, que logré establecer en las escuelas de la Zona Este como propuesta didáctica y ya cuenta con su quinta edición. A partir de este libro, creé junto a Juan Azor y José Tumbarello, el show narrativo musical “Y la Mariandina se definió por penales”, con la que hemos recorrido gran parte de la provincia, en diferentes escuelas y Ferias del libro centrales y regionales.

¿También has incursionado en la novela?

Sí escribí también “Cuando en mí vivía el sol” que habla del pueblo huarpe. Ramón Córdoba, el protagonista, es un chico que habita en el secano mendocino en una escuela albergue y para poder seguir estudiando debe ir a la facultad en la ciudad. En el relato él hace un contraste entre la vida en la universidad y su presente, entre el desarraigo y su pasado. Quise mostrar la problemática socioeducativa de una comunidad. Lo publiqué y al año siguiente fui invitado a la Feria del Libro para presentarlo. Me gustó mucho ese ejercicio de escribir y actualmente tengo otra novela en proceso que es histórica y aborda también lo rural.

¿Cómo va tu inspiración?

Por lo general la inspiración está muy ligada al contexto en el que vivo, a la parte rural. Nunca dejé de volver al campo y al desierto, lo cual me nutre todo el tiempo. Con la escritura trato de hacer un ejercicio y sentarme al menos dos o tres veces por semana para desarrollar los proyectos que tengo. Ultimamente escribo narrativa corta, más enfocada hacia lo juvenil y eso ayuda a enriquecerme del público y de la gente que lee mis obras.

¿Algunos autores que te hayan interesado particularmente?

La literatura que me marcó fue la latinoamericana. He leído a Galeano, García Márquez, Isabel Allende, Julio Cortázar. Eso me ha llevado a desarrollar en la narrativa el surrealismo mágico y a poner en función mis personajes, que son solo posibles en la escritura…

¿Cómo son ellos?

La mayoría de mis personajes tienen que ver con los contextos sociales vulnerables. En la literatura futbolera que he publicado, aparecen personajes de los potreros, de los barrios. Esto se debe a mi formación y por los lugares en los que trabajo y me ha tocado trabajar. Me resulta más fácil recrearlos en función de lo que vivo día a día y de la gente que me rodea.

¿Qué nos dirías sobre tu último libro de relatos?

Apuntando siempre a la promoción de la lectura como objetivo principal, publiqué “Viajero. Historias de un mate”, un compendio de 9 relatos que utiliza al “mate”, como un elemento vehiculizador de la literatura y la geografía de sus recorridos. Además, presenta un mapa interactivo en el que se puede visualizar y sentir cada uno de los lugares de los relatos.

¿Cómo fue tu participación en la Feria del Libro de este año?

El 13 de setiembre presenté “Bestiario del Desierto” en una tarea conjunta con la Profesora Marta Castellino. Un informe de investigación que aborda un minucioso recorrido por la geografía del Desierto de Lavalle, y que propone el abordaje pedagógico de la literatura a partir de la figura de grandes recopiladores como Draghi Lucero.

¿Un cuento que quieras compartir con nosotros?

https://docs.google.com/document/d/1Xl_3ak0nkCzCzyiQp-Ihi3dva9QJ3o54/edit?usp=sharing&ouid=113056133020032744927&rtpof=true&sd=true

“Llové cielito, llové” es una tradición de la gente de San Vicente del Monte para que llueva en épocas de sequía.

¿Cuáles son tus proyectos?

Estoy esperando la publicación de mi próximo libro, “Unidos por la Piel” con Zeta Ediciones. En él abordo la literatura futbolera regional. Es un proyecto de autogestión socio comunitaria educativa que apunta a la promoción de la lectura en un año colmado de fútbol.